La hibridación, asignatura pendiente

Principalmente, el concepto de hibridación hace referencia al organismo vivo (vegetal, animal o humano) que se obtiene como resultado del cruce de dos especies o variedades biológicas diferentes. Ahora, sin embargo, no hay que exponer todas las características o significados que se le dan al concepto y quisiéramos limitar la presente reflexión a su presencia en las ciencias sociales, que autores como Néstor García Canclini definen como mestizaje cultural.

Podemos adoptar una actitud simplista, reduccionista, que se limita a entender las relaciones causales (causa-efecto), o bien aceptar el reto de la complejidad que se ha surgido fruto de la ciencia y la tecnología y que se convertirá en un nuevo e imprescindible método de abordar todo lo que percibimos pero aún no entendemos. Si pensamos como siempre, somos como martillos que no hacen más que verlo todo como claves que picar.

Puede decirse de manera conceptual, “en todo y por todo está el principio de la dualidad”, por lo que todo tiene su contrario: el día y la noche, la claridad y la oscuridad… Sin embargo, los extremos no lo explican todo, en tanto que nos perdemos los claroscuros de medio. Se puede decir que un momento del día es claro u oscuro, pero ¿cómo defines la penumbra, la tarde, la madrugada o al amanecer? No hay claridad ni oscuridad absoluta, no se definen por las expresiones extremas.

 

 

De igual manera, el sistema binario de los bits no es suficiente para expresar la complejidad. En este sentido, es gracias a la lógica difusa, impulsada por el matemático e ingeniero Lofti Zadeh, que se valora la visión gradualista o difusa por encima de la binaria.

Pero, ¿qué tiene que ver con la hibridación la lógica difusa y lo que decimos?

Nos sirve para entender que esta hibridación que ahora nuestra especie, con una mente más abierta, propone (aunque no de forma generalizada) es algo que otros organismos vivos -como la vida vegetal o la vida animal- ya aplican. De hecho, la biomimética, una disciplina que aporta una nueva visión, no sólo racional, sino vital, tiene su debut más notorio en el Biomimicry Institute, que se define como centro híbrido: son una organización sin ánimo de lucro hibridada con otra con ánimo de lucro.

“A medida que evolucionaban nuestros programas, empezamos a trabajar estrechamente con nuestra organización hermana, el Biomimicry Guild, una empresa de consultas con ánimo de lucro también fundada por Janine Benyus. En 2010 iniciamos un experimento y nos unimos con el Gremio bajo una marca compartida, Biomimicry 3.8, como organización híbrida sin ánimo de lucro. En 2014, las dos entidades decidieron volver al modelo original de marcas dobles para conseguir de manera más efectiva nuestras misiones. La consultora con ánimo de lucro es ahora Biomimicry 3.8, mientras que la organización sin ánimo de lucro es el Biomimicry Institute“, explican en su sitio web.