Creemos en un modelo educativo que prepare para la vida, no sólo para el desarrollo profesional. Acercar a través de la educación una visión no antropocéntrica del mundo nos ayuda a replantear nuestra relación con el entorno, nos hace ver que nosotros mismos somos naturaleza y que, como partes intrínsecas de este ecosistema, cada acción humana tiene un impacto que hay que valorar, entender y tener en cuenta.

Por eso mismo, nuestra propuesta de educación biomimética promueve un trabajo transversal que no disocie el mundo natural del humano, la ciencia y la tecnología de la vida. Invitamos a los alumnos a abrir sus percepciones y a identificar cuáles son los principios vitales que la naturaleza ha activado para hacer superar todo tipo de problemáticas.

De esta manera estimulamos el pensamiento relacional, la creatividad y competencias en diseño desde la perspectiva de la bioeducación. Una educación, en definitiva, que promueva unos valores y actitudes compatibles con el desarrollo de la vida.