Fundado en enero del año 2018, el Instituto de Ciencias Biomiméticas (BSI) es una fundación sin ánimo de lucro que trabaja en uno de los campos emergentes más interesantes de nuestros tiempos: la biomimética. El BSI es una de pocas instituciones alrededor del mundo que focaliza todo su trabajo en torno a la biomimética.

La biomimética trabaja en la investigación de soluciones innovadoras (y a la vez ancestrales) a problemas y cuestiones actuales de interés humano. Observando las funciones, sistemas y procesos naturales podemos crear diseños, materiales y productos de diferentes tipos adaptados a medios concretos, inspirándonos en lo que ya ha sido testeado. ¡Y todo gracias a una serie de evoluciones vitales que han llegado a la optimización de los diseños naturales! 

La biomimética promete crear un mundo del futuro innovador y al mismo tiempo sostenible. Se trata de un modo de ver los problemas de la sociedad humana que aprovecha los avances de la ciencia y la tecnología a favor de los humanos y de la biodiversidad y los ecosistemas que nos sostienen.

La inspiración biomimética en procesos creativos y proyectos de innovación, además, pone de manifiesto el compromiso de empresas y entidades para la sostenibilidad incorporando a sus acciones una perspectiva que tiene en cuenta las complejas interrelaciones que se dan entre los ecosistemas naturales, económicos y sociales.

El BSI vela, en este sentido, por la calidad y coherencia de estos proyectos, aportando asesoramiento a productos, desarrollos y proyectos de investigación que cumplan con estos criterios.

El BSI promueve una visión de la naturaleza como guía y mentora para la construcción de un futuro basado en el progreso sostenible, sustentado en tres principios básicos:

  • Trabajar para la mejora de la calidad de vida de las personas con respeto hacia otros seres vivos.
  • Promover una nueva generación de investigación desde la naturaleza.
  • Facilitar y acreditar la ideación, diseño y desarrollo de soluciones de inspiración biomimética.