Huelga Mundial por el Clima (20-27 de septiembre 2019)

El pasado viernes fue la última jornada de una serie de manifestaciones que duraron toda una semana en todo el mundo, con el objetivo de reclamar lo que se estima como una acción insuficiente ante las recientes emergencias climáticas que resultan del cambio climático.

Las manifestaciones resultan parcialmente de la iniciativa Fridays for Future de la joven activista Greta Thunberg, que ha llamado a niños y adolescentes de todo el mundo a manifestarse en múltiples viernes desde que empezó el año. La narrativa central en este discurso es que las políticas irresponsables de los líderes del mundo no protegen el futuro de las próximas generaciones. Estas protestas fueron organizadas para coincidir con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de este año, que tuvo lugar entre el 21 y el 23 de septiembre, en la que se discutieron propuestas sobre cómo atacar los problemas principales conectados al cambio climático, que podrían exacerbar nuestro problema y llevarnos a un punto de no-retorno, según dicen los expertos. Estas propuestas incluyen poner un límite máximo de temperatura al calentamiento global, a la cantidad de CO2 en nuestra atmosfera y en nuestros océanos, y a la destrucción de especies que son cruciales para mantener una biodiversidad rica en nuestros ecosistemas.

Las discusiones de las Naciones Unidas han dirigido una prometedora serie de medidas con gran potencial para entablar un impacto positivo en la relación entre el ser humano y el medio ambiente. Entre ellas se distinguen:

  • Reducir las emisiones globales en un 45% antes del 2030, incrementando posteriormente las medidas con tal de llegar a un cero por ciento de emisiones de cara al año 2050.
  • Proteger la cubertura de los bosques en Gabón, Camerún, la República Centro-Africana, la República del Congo, la República Democrática del Congo y Guinea Ecuatorial. Esto protegería la capacidad de sustento de 60 millones de personas, además de asegurar la continuada caída de lluvia en la región, protegiendo por extensión a las especies que viven en este entorno y permitiendo que la selva cumpla su función de absorber y procesar el CO2 de la atmosfera.
  • Proteger la biodiversidad alrededor del mundo, en parte gracias al empleo de la agricultura regenerativa, que ayuda a reforzar los números de especies en decrecimiento.
  • De cara al 2030 todos los edificios nuevos deberán cumplir con el requisito de cero emisiones netas, mientras que los edificios más antiguos, que necesitarán ser adaptados en los próximos años, tienen hasta el 2050.
  • La Plataforma de Inversión Climática destinará 1 billón de dólares para veinte de los países menos desarrollados del mundo, con tal de ayudarlos a implementar energía limpia de cara al año 2050.
  • Los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo tratarán de llegar a un 100% de energía renovable de cara al 2030 con la ayuda de la comunidad internacional.
  • Asegurar un 3% de crecimiento anual en el campo de la eficiencia energética alrededor del mundo.
  • Establecer planes para frenar el incremento proyectado de un 90% en emisiones derivadas del uso de aires acondicionados y refrigeración del año 2017 al 2050.
  • Cubrir económicamente de choques climáticos a 500 millones de personas pobres, en manos de gobiernos, el sector privado y organizaciones multilaterales, además de nuevos sistemas de alarma para desastres naturales.
  • Nuevos empleos, habilidades, tecnología y transferencia de conocimientos adaptados a las nuevas necesidades ambientales.