¿Cuál es el tesoro más valioso de la Tierra?

¿Alguna vez has pensado qué hace al planeta Tierra realmente especial? ¿El Sol? Las plantas? ¿Los animales? ¡Creo que el agua es el tesoro más valioso del mundo!

El agua hace que nuestro planeta sea único; enlaza y conecta a todos los seres vivos. Casi en cualquier parte hay agua, también hay vida y ¡ésta es la razón por la cual los científicos la buscan intensamente en Marte! Esta molécula básica pero a la vez compleja es indispensable para la vida. Como sabéis, nuestro cuerpo está formado por entre un 50 y un 70% de agua y lo mismo se aplica a nuestro perro, gato, etc. Impresionantemente, las medusas están casi compuestas ¡por el 100% de agua!

El agua es literalmente parte de nosotros y está a nuestro alrededor. De hecho, 2/3 del planeta está cubierto por agua. Los océanos atesoran la mayor parte del agua, aunque sólo el 3,5% es realmente agua dulce, de hecho la principal fuente de agua potable. Además, esta pequeña fracción de agua potable no se distribuye homogéneamente en todo el mundo y ni siquiera está presente en «forma» líquida en todas partes.

¿Puedes imaginarte a ti mismo en una de las regiones más desérticas del mundo y encontrarte rodeado de agua? El área circundante de Lima, en Perú, por ejemplo, está considerada una de las regiones más secas del mundo y casi nunca llueve. Sin embargo, gracias a la excepcional característica climática de esta zona, las densas neblinas procedentes del Océano Pacífico quedan bloqueadas por los Andes, fenómeno que genera un «suelo fértil» para los «granjeros de niebla». Los agricultores de niebla usan simples redes colocadas en las cimas de colinas de áreas con niebla persistente para inducir la condensación de agua de la niebla y recolectarla para fines domésticos o agrícolas.

El movimiento «Peruanos sin agua» (MPSA) decidió comenzar con este barato, simple pero eficiente equipo para recolectar agua de niebla y distribuirla a las comunidades que viven en áreas urbanas marginadas y pobres con acceso inadecuado al agua. Gracias a esta posición geográfica y climática específica, en condiciones ideales, cada red instalada podría recolectar hasta 400 litros por día. Desde 2005, el MPSA, apoyado por socios internacionales, instaló alrededor de 1550 redes y capacitó a las comunidades locales para usarlas y mantenerlas. Hasta ahora, alrededor de 60.000 personas pueden llegar a beneficiarse de este sistema que representa una mejora potencial para estas comunidades donde la falta de agua potable y saneamiento es un problema grave.

Al igual que Perú, el norte de Chile tiene áreas extremadamente desérticas y condiciones geoclimáticas similares. Aquí, científicos de la Universidad Pontificia de Chile, en Santiago, en colaboración con investigadores del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT), están recolectando agua potable de la niebla costera.