Un nuevo compromiso para un mundo simbiótico

Pere Monràs

16/05/2019

 

La celebración de “Mente y Materia” , primer acto conjunto organizado por el BSI y el Barcelona Knowledge Hub de la Academia Europaea ha logrado, a nuestro entender, dos propósitos muy definidos.

En primer lugar, convertirse en un espacio de encuentro de fuentes diversas de conocimiento, arte y ciencia, desde el reconocimiento y la admiración mutua. Ambas parten de la intuición, de la percepción de signos trascendentes no evidentes para desarrollarse creativamente y dar un sentido al objeto de su interés.

Ambas nos sitúan en planes que nos impactan y nos transforman, como el descubrimiento, por parte de un buen número de los ayer presentes, que los humanos somos una unidad de convivencia evolutiva con nuestros microorganismos tal como nos explicaba Mercedes Berlanga, la visión holística que nos aporta la Teoría Gaia mostrada por Mercè Piqueras o como relató el Prof. Ricardo Guerrero, el cambio radical de perspectiva que supuso la confluencia de hechos sucedidos en 1968.

En un contexto muy diferente, Lidia Pujol impactó también a los asistentes expresando con una energía incontenible conceptos esenciales sobre la vida y la muerte, imprescindibles para una existencia plenamente consciente, presentes en los Vedas hindúes.

Por otro lado, activar la conciencia sobre la necesidad urgente de un compromiso firme para superar el antropocentrismo en beneficio de todos los seres vivos que compartimos esta extraordinaria anomalía cósmica llamada Tierra.

Querríamos compartir aquí las palabras con las cuales tratamos de aportar texto, contexto y pretexto a un evento que pone en primer término la Biomimètica.

“Mente y Materia” pretende mezclar de forma intencional las ciencias, las artes creativas y la conciencia social.

Este pensamiento consciente simbiótico se encuentra presente en tres grandes científicos, de origen diverso pero con focos comunes. Nos referimos a James Lovelock, Ramón Margalef  y Raimon Panikkar, pertenecientes a la misma generación (1918-19).

Nacidos los tres ahora hace cien años han estado, ciertamente, pensadores coetáneos en un tiempo convulso en el que la primera Gran Guerra del 14 y la Segunda después, sacudieron el mundo de forma global. Los tres aportan una visión profundamente holística y simbiótica de los seres vivos en este contexto planetario.

Como Biomimetics Sciences Institute reconocemos en ellos un nuevo espíritu, superador de una ciencia en continúa fragmentación de disciplinas y donde todos ellos quisieron ver una necesaria integración fructífera al servicio de la sociedad, ejemplificándolo en sus respectivos estilos de vida abiertos a todo, con la intensidad de trabajar tejiendo grandes complicidades a su alrededor y haciendo esfuerzos continuados para hallar, más allá de una metodología, el pensamiento universal que une la parte con el todo.

Ahora empezamos a entender y a atisbar sus inquietudes, mirando de profundizar en su pensamiento, para dar respuestas a un mundo huérfano de sentido y valores que pone en peligro la sostenibilidad del planeta y el desarrollo armónico de nuestra especie respecto a la Naturaleza y a la vida.

Cómo explica Marta Estrada en su crónica del diario Ara, el profesor Margalef siempre perseguía la síntesis, los principios generales que regían el comportamiento de los ecosistemas y continuaba diciendo metafóricamente: “existen muy pocas leyes de la Naturaleza… tan sólo unos rótulos en los que pone… por aquí no pases”

Finalmente, mencionar tan sólo el pensamiento de Raimon Panikkar, expuesto y expresado artísticamente por Lidia Pujol y su equipo en la parte final de este acto como una hibridación, una simbiosis entre espiritualidad y ciencia, entre Oriente y Occidente, entre la diversidad y la unicidad. Desde esta perspectiva, la vida es integración armónica entre contrarios.

Texto, contexto y pretexto Para hacer un diagnóstico de situación, recurrimos a la hermenéutica aportada por Panikkar. Entendemos que el texto, en nuestra época actual, es el pensamiento evolutivo capaz de contemplar más allá de la propia vida. Somos fruto de una singularidad histórica en la cual la ciencia y la tecnología nos han llevado más lejos que nunca en prosperidad material, aunque de forma limitada para unos cuántos habitantes del planeta. Unos adelantos que están modificando profundamente nuestros estilos de vida, de trabajo y la forma de organizarnos y que requieren un alto nivel de conciencia y responsabilidad que, creemos, no se está dando. También observamos en el contexto actual, por otro lado, niveles de conciencia de poca altura. Tenemos que replantearnos constantemente cuál es nuestro concepto de realidad. Una nueva percepción de la realidad que despierte nuestra conciencia. Finalmente, en el marco de un modelo natural el pretexto comporta aprender desde la misma vida como un vórtice, un remolino, que se mantiene siempre en un equilibrio dinámico. La vida es simbiosis, esencialmente cooperación, es cambio, movimiento, evolución.   Reflexión para una acción transformadora El Biomimetic Sciences Institute, constituido el 2018, quiere contribuir a aplicar la Biomimètica como ciencia del descubrimiento para inspirarse desde la Naturaleza para una renaturalización de la vida humana. No tenemos certezas pero sí voluntades y reconocemos en las dudas el mejor método para avanzar en la construcción de un futuro allá donde cada cual pisa, futuro que se convierta en la base de un auténtico progreso sostenible.   Nuevo contexto Aceptando que la lógica causal nos queda pequeña, tenemos que lograr un modo de pensar que sepa leer la complejidad desde la máxima simplicidad. Hay más margen de descubrimiento en el estudio de las relaciones que en el estudio del objeto. Lo intangible es la calidad de las relaciones a menudo no cuantificables. Bajo un principio de conectividad global, se ve que no hay progreso si no está relacionado con el todo. Hace falta, por lo tanto, establecer una nueva relación entre ser humano y Naturaleza más consciente, respetuosa y constructiva. Sabemos que las soluciones más elegantes, eficientes y sostenibles a muchos de los problemas humanos fueron creadas hace miles de millones de años. Reconocemos por lo tanto los modelos de éxito desarrollados por la vida en su afán por seguir viva. En definitiva, ahora es momento de transversalitzar las diversas disciplinas, de hibridarlas aplicando este conocimiento, en todos sus ámbitos allá donde sea posible, desde la economía circular a la biónica, desde el diseño bioinspirado a la biotecnología.   Propuestas del BSI La primera prioridad recae, a nuestro entender, en desarrollar una política de comunicación e interrelación entre el mundo científico y el mundo social. De su entrecruzamiento se creará sin duda un poder de transformación de mucho un valor añadido mucho más elevado, de su hibridación surgirán nuevas formas autorreguladas que permiten llevar a cabo proyectos regenerativos y renaturalizadores en el territorio. El liderazgo científico está llamado a ponerse al servicio de las comunidades naturales de las cuales se forma parte, a la vez que las comunidades naturales tienen que dar su apoyo a la ciencia. Creemos, además que es una estrategia ganadora, para todas las partes actuantes La segunda prioridad hace referencia al hecho que hay que despertar conciencia sobre la necesidad urgente de cambiar el actual patrón antropocéntrico. Un primer gran hito es haber coincidido con el Barcelona Knowledge Hub de la Academia Europea en este alentador proyecto en el que nos comprometemos a aportar el máximo de nuestras capacidades. En correspondencia, el Instituto de Ciencias Biomiméticas presenta el “Manifiesto para la renaturalitzación de la vida humana”  apostando por establecer redes de relaciones para conectar, compartir y co-crear por un mañana sostenible y compatible con la vida. Compartir es crecer. “Aquel que comprende tanto lo permamente como lo impermanente, manteniendo ambos en tensión, con lo impermanente va más allá de la muerte y con lo permanente consigue la inmortalidad” Iniciación a los Vedas IsU 13.14 Entre 2000 y 1000 a.C.