La biomimética como meta modelo

Pere Monras

28/06/2019

¿Por qué este tema?

El sentido más profundo se encuentra en estas dos palabras, bien entrelazadas en su significado.

Los orígenes etimológicos de la palabra biomimética hacen referencia a “imitar la vida”. Por tanto, esta palabra lleva implícito el concepto de que la vida tiene muchos aspectos aún por descubrir y que hace más de 3.800 millones de años que los va mostrando. Poco a poco, hemos estudiado el origen de la vida en el planeta desde las células procariotas que, por evolución y por hibridación con otra procariota, llegan a formar la unidad celular denominada eucariota. Un paso fundamental que ha proporcionado a estas células capacidad de interaccionar entre ellas, haciendo posible la evolución hacia organismos pluricelulares. Estos organismos, a fuerza de diferenciarse con muchos errores, opciones fallidas y determinadas extinciones llegaron a desarrollar las diversas especies vegetales, más tarde las animales y ya muy recientemente, la especie de los homínidos que ha quedado reducida, hace unos 200.000 años, a los Sapiens, especie a la que pertenecemos nosotros en toda nuestra diversidad.

O sea que la naturaleza, en su sentido más amplio, ha llegado a culminar la vida humana, como la entendemos, tras cerca de cuatro mil millones de años de existencia, lo que equivale a decir que somos unos recién nacidos. Mostramos diversidad morfológica pero compartimos, como si dijéramos, el mismo patrón fractal. Es decir, todos tenemos las mismas funciones orgánicas expresadas con mayor o menor intensidad según la interrelación que tengamos entre las agrupaciones de genes recibidos y las condiciones de entorno que nos han acompañado.

Por otra parte la segunda palabra, meta modelo, queda descrita así:

“Conjunto de preguntas sistematizadas para permitir reunir información que haga posible una buena comunicación lingüística, especialmente de experiencias, ya que estudia las representaciones mentales de sensaciones iniciales que han suscitado una expresión verbal determinada.”

Encontraremos también otras expresiones y connotaciones en el concepto meta-tema de Jorge Wagensberg o la PNL de Noam Chomsky. También y desde otro punto de vista científico podemos hablar de los cambios de paradigma (Thomas Khunn).

Este concepto y en un sentido amplio, cada paradigma, se refiere a una teoría o un conjunto de teorías que sirven de modelo para resolver problemas o situaciones determinadas que se nos plantean. Sinónimos de paradigma serían: modelo, patrón, ejemplo, molde, ideal, así como canon, norma o regla.

Con todo lo dicho podemos afirmar que en el actual momento evolutivo del planeta Tierra (Gaia), la vida sufre un cambio de paradigma y necesita un meta modelo que la acompañe a encontrar respuestas ante la insostenibilidad progresiva que se declara, principalmente por el efecto dominante de la especie Sapiens.

Debemos asumir y aceptar que la acción humana ha alterado en forma grave las condiciones de habitabilidad del planeta habiendo entrado de lleno en un consumo desmedido alimentado por políticas extractivas masivas que han agotado peligrosamente los recursos naturales.

Todo lo que hemos hecho, y lo que hacemos aún, debe ser revisado críticamente. Debemos tomar conciencia de que la manera en que hemos hecho las cosas hasta ahora no tiene otro destino que el fracaso vital. La paradoja se da en que, si bien individualmente cada vez la vida es más duradera, cada vez nos aproximamos más al final de la especie.

 

 

 

 

 

 

Hemos ganado mucho confort con el expolio que hemos realizado sobre la naturaleza, pero no nos hemos preocupado de cuidar los elementos básicos que hacen posible la vida: es la contradicción que promueve nuestro estado mental. El racionalismo y el materialismo que se derivan han pecado de soberbia y prepotencia. Nuestro aparente bienestar se sustenta sobre un intolerable egoísmo generacional que convierte en inviable la vida en el planeta.

¿Tenemos tiempo de corregir lo que hacemos y cómo lo hacemos?

No es necesario medir el tiempo que nos queda, es suficiente saber que, sea cual sea, es necesario detener este proceso y revertir nuestros modelos de vida para recuperar el sentido evolutivo, basándonos en otros fundamentos. Principios como la cohesión de la especie, saber conciliar la conexión del todo con todo lo que no queremos ver, comprender que el camino de tener es un camino de frustración y que, en definitiva, es más importante y tiene más recorrido desarrollarse que comer, ser en lugar de tener. Debemos concebir un meta modelo, tenemos que crear meta temas sobre lo que hacemos, tenemos que generar un cambio de paradigma en dos grandes ejes, aunque conformamos una única entidad:

  • El respeto máximo por la naturaleza en todas y cada una de sus manifestaciones vitales, estando dispuestos de aprender desde ella.
  • El respeto a nosotros mismos, como naturaleza que somos, para utilizar el potencial de inteligencia vital que se vislumbra en esta nueva era donde el despliegue de las ciencias y sus aplicaciones tecnológicas deben ir acompañadas del factor humano - sin contradecir la conciencia social base de la vida humana. Sin interacción humana permaneceremos cada vez más alienados.

Nosotros somos el problema y al mismo tiempo la solución. Si lo hacemos bien, Gaia nos lo reconocerá y nosotros nos reencontraremos con nuestra propia condición de homínidos. Y si no, otras formas de vida ocuparán nuestro lugar.

La naturaleza tiene multitud de respuestas esperando preguntas (Jorge Wagensberg)