No hay otro propósito que la vida. Ser plenamente conscientes cambia nuestra perspectiva sobre lo que consideramos progreso y el encaje que, como humanos, tenemos en el mundo. Nuestro futuro pasa ahora por superar una etapa basada en la dominancia y establecer una relación simbiótica con la naturaleza.

Aprender desde la naturaleza nos sitúa en un nuevo plan de relación con la vitalidad que nos permite reconocer otros lenguajes que no son nuestros y aceptar el simple hecho que sólo somos una de las muchas formas de inteligencia consciente de que se han desarrollado en el planeta.

biothinking

 

Entender que no podemos desvincularnos de la naturaleza conlleva un cambio de valores, actitudes y propósitos que orienta la actividad humana hacia un futuro realmente sostenible desde el punto de vista ético, económico y social. La biomimética nos aporta, en este sentido, un metamodelo que permite superar marcos conceptuales obsoletos y dar respuesta a los grandes retos globales, aportando soluciones innovadoras basadas en el estudio de patrones naturales y el mantenimiento de la cohesión y el equilibrio de una amplia variedad de sistemas. Esta es una nueva visión del progreso que sin duda dará lugar a grandes avances técnicos y en una mejora sustancial de la calidad de vida pero que, sobre todo, comportará un nuevo modelo de gobernanza que dará sentido y propósito a todas las acciones. Hay que interpretar la actual crisis sistémica como una oportunidad que se nos abre, como especie, para utilizar responsablemente nuestras capacidades y trascender los límites que nos hemos autoimpuesto. Por suerte, la naturaleza está aquí para ayudarnos a lograrlo.

"Cuando nos damos cuenta de lo que es verdaderamente sostenible, vemos que el único modelo real que ha funcionado durante largos periodos de tiempo es el mundo natural". Janine Benyus